Para el curso 2022/23 la Resolución de 31 de agosto de 2022 de la Dirección General Tecnologías Avanzadas y Transformación Educativa y regulados por las Instrucciones de 30 de junio de 2014 de la Secretaría General de Educación y por las Instrucciones Complementarias de 15 de julio de 2015 de la Secretaría General de Educación y Formación Profesional, convocaba una serie de programas para la Innovación educativa, a disposición de los centros, como herramientas de innovación que favorecían un cambio educativo, con la incorporación de metodologías activas y participativas, apostando por nuevas formas de trabajo y de organización que dieran respuestas al proceso de cambio que vivimos.
Se ofertaban como programas concebidos como respuesta para estimular al alumnado y al profesorado la necesidad de formación y adaptación a las nuevas exigencias sociales. Sin embargo, en la realidad de los centros, nos veíamos inmersos en una situación totalmente abrumadora, en que un total 16 programas para la innovación educativa podían confluir, además del resto de Programas Educativos, algo que hacía inviable el desarrollo de los mismos, con una mínima calidad.
Era una demanda conocida de los centros la necesidad de aunar estos programas en un nuevo modelo pedagógico que diera respuesta a la demanda de todos ellos, a la vez que se redujera la burocracia de los mismos, y se ofreciera compensación en tiempo a la persona que ejerciera la coordinación y dotación económica o material para estos Programas.
Lejos de eso, veíamos cómo la lista crecía en los últimos cursos con la creación de nuevos Programas para la Innovación Educativa, inconexos del resto de programas, aunque compartieran líneas pedagógicas, como fue el caso de Creciendo en Salud (0-3), Escuelas Promotoras de Salud, y/o experiencias pilotos como Educar con 3 c, Aulas Verdes Abiertas, Artistas en el aula, Escuelas a cielo abierto, participar para poner la vida en el centro, etc… la lista no paraba de crecer.
Veíamos a la vez con buenos ojos, cómo se abrían paso, experiencias piloto provinciales, como era el caso del Proyecto A-una de Granada, o la experiencia del Proyecto ONE en Huelva, que considerábamos experiencias de éxito y que podrían ser un pilotaje de un nuevo modelo de gestión de los programas para la innovación educativa.
Llegados a este punto, arranca el curso 2023-24, pasa septiembre y vemos que el mes en que en cursos anteriores se abría y finalizaba la inscripción en los programas para la innovación educativa se acababa, sin publicarse la resolución de los mismos, a pesar de las continuas consultas a la Dirección General de Tecnologías Avanzadas y Transformación Educativa, de las que no obteníamos una respuesta clara.
La sorpresa ha sido cuando a fecha de 20 de octubre, casi dos meses más tarde de las fechas usuales en los últimos años, llega a nuestras manos por vías de terceros y no de primera mano por parte de nuestra Consejería, el borrador de la Resolución de xx de octubre de 2023, de la Dirección General de Tecnologías Avanzadas y Transformación Educativa, sobre los programas para la innovación y la mejora del aprendizaje, programas cima, y su convocatoria para el curso académico 2023/2024, y éste, lejos de ser un nuevo modelo pedagógico que vele por la reducción de la burocracia, se ha convertido en un cajón de sastre sin sentido y que carga aún más a las direcciones de los centros.
Sirva de ejemplo la comparativa siguiente entre el modelo de los Programas para la Innovación Educativa del curso 22/23 (RESOLUCIÓN DE 31 DE AGOSTO DE 2022) y este nuevo para el presente curso 23/24 (CIMA).
| Resolución de 31 de agosto de 2022 Convocatoria curso 22/23 | Resolución de xx de octubre de 2023 Convocatoria curso 23/24 | |
| Los Programas CIMA plantean como objetivo diseñar modelos más eficientes de simplificación administrativa | Se participa con una solicitud vía Séneca | Se participa con la presentación de un proyecto previo, más la solicitud vía Séneca |
| Los Programas CIMA promueven cambios en la gestión | ||
| Los Programas CIMA proponen acompañar a los centros | Disponían de Equipos de Coordinación Pedagógica para asesorar y acompañar | Han desaparecido los Equipos de Coordinación Pedagógica |
| Ámbitos | 6 ámbitos con 15 programas | 5 ámbitos con 30 líneas |
| Participación | Se participaba con uno o más programas | Se participa con un mínimo de 3 líneas de tres ámbitos |
| Duración | 1 curso escolar | Mínimo de 3 cursos escolares |
| Requisitos burocráticos | Plan de Actuación | Proyecto CIMA y Plan de Actuación Anual |
| Responsabilidad y carga del equipo directivo | Solicitud del Programa y velar por su desarrollo | Solicitud del Programa, elaboración Proyecto CIMA, constituir el equipo CIMA, formación del equipo, evaluación y certificación |
| Responsabilidad y carga de la coordinación | Elaboración Plan de Actuación Desarrollo del Programa Evaluación del Programa Certificación | Elaboración Plan de Actuación |
| Responsable ámbito de conocimiento | No existía | Desarrollo y coordinación del ámbito en el centro |
| Formación obligatoria | Jornadas iniciales y jornadas finales | Formación durante el curso y jornadas finales |
| Requisito participación | Compromiso 10% claustro | Compromiso mínimo 50% claustro |
| Requisito de certificación de la coordinación | Acudir a ambas jornadas (10 h) y presentar Plan Actuación | Realizar 30 horas de formación y presentar Plan de Actuación |
| Requisito de certificación de la participación | Participar en el programa | Realizar 20 h de formación y participar en el Programa |
Como podemos comprobar por la comparativa anterior, esta nueva propuesta, lejos de reducir la burocracia, la aumenta notablemente, complica la gestión del programa en el centro y, una vez más, se sobrecarga la responsabilidad de las direcciones de los centros docentes.
No se habla de la relación estrecha que existe entre algunos programas para las Innovación Educativa y otros agentes que ya están actuando en los centros, como los enfermeros referentes, desconociendo el papel que juegan en el desarrollo de CIMA
Desconocemos si estos programas se configuran como P1, P2 o P3, en base a las Instrucciones de 30 de junio de 2014 de la Secretaría General de Educación que, según consta, siguen vigentes.
No se especifica qué sucede con la participación en la Red Andaluza de Ecoescuelas, siendo nuestra comunidad la más potente a nivel nacional con más de 340 centros; y se desconoce igualmente cómo queda el recurso Plan Escolar de Consumo de Frutas y Hortalizas y/o el de leche asociado a los Programas Hábitos de Vida Saludable.
De nuevo, se dictan unos borradores, sin contar con la participación en un grupo de trabajo en el que la figura de los equipos directivos, de las asociaciones profesionales representativas y de nuestra agrupación electoral sería fundamental.
Tras todo lo expuesto con anterioridad, hemos solicitado una reunión con carácter de urgencia a la Consejería con la o las personas responsables de este nuevo formato de los programas de innovación, para que nos aclare todas las dudas surgidas y se tomen las medidas oportunas previas a la publicación de la resolución definitiva.
Las direcciones de los centros escolares, los equipos directivos, los equipos docentes y, en general todo el sector educativo, estamos saturados de este imparable aumento de burocracia, aumento de responsabilidades, y continuas restricciones en la autonomía organizativa, pedagógica y de gestión de los centros. Ya está bien. De esta manera no hacen sino restar dedicación a lo realmente importante: formar a nuestro alumnado y dotarlo de herramientas para su futuro, así como ahogar a los y las docentes con un trabajo que supera, por mucho, su dedicación laboral legal.
CONSEJO DE DIRECCIÓN DE ASADIÁN